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Tras
siglos de experiencia encontramos una amplia
variedad de técnicas y tipos de masaje
que combinan manipulaciones, fricciones y amasamientos
con diferentes elementos, como las piedras calientes,
los aceites esenciales, el chocolate,... y también
con cañas de bambú.
Este masaje se sirve de la elasticidad y robustez
de los troncos de bambú para transportarte
a un estado de relajación absoluto capaz
de disipar todas las tensiones acumuladas.
Se trata de una técnica que reactiva
los trastornos circulatorios, combate la celulitis
y remodela la silueta, gracias a las diferentes
longitudes y diámetros de las cañas
de bambú que se adaptan perfectamente
a los contornos corporales remodelando la figura.
El truco radica en los diferentes diámetros
de las cañas de bambú para calibrar
perfectamente la presión de cada encrucijada
vascular y cada relieve del cuerpo, así
como la estimulación de las zonas de
los pies, las manos y el rostro, adaptándose
a la perfección. De este modo se logra
un efecto circulatorio y de relajación
general en todo el organismo.
Por
otro lado, la técnica de presión
por rozamiento y deslizamiento produce una influencia
directa sobre la dinámica de los fluidos,
favoreciendo así el drenaje y la regeneración
de los tejidos.
El masaje se efectúa siguiendo cuatro
pasos:
- Una vez acomodado en la mesa de masaje
se realiza una exfoliación para retirar
las células muertas de la piel.
- A continuación, se procede a la extensión
de aceite tibio de algas, un producto ideal
para combatir los problemas de celulitis.
- Tras la aplicación del producto,
el profesional empieza a deslizar los cilindros
de bambú por la superficie corporal.
- La sesión finaliza con la aplicación
de toallas tibias sobre todo el cuerpo durante
un periodo de diez minutos, un paso final
para la relajación total.
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