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En
nutrición, se puede definir el "food
craving" como un deseo intenso e irresistible
de comer determinado tipo de alimentos (o un
alimento concreto) como chocolate, pizza, frutos
secos...
"Craving" es una palabra inglesa
que se puede definir como un deseo irresistible
de acceder a una sustancia para administrársela
o ingerirla. Es un concepto comúnmente
utilizado en situaciones de dependencia al alcohol
o a la nicotina.
Se trata de un estado emocional subjetivo que
promueve o incita conductas de irresistible
búsqueda de alimentos, no se trata de
una enfermedad ya que quienes lo padecen en
su mayoría no son enfermos. No obstante,
es algo frecuente entre quienes padecen trastornos
alimentarios, especialmente en aquellos con
bulimia nerviosa y trastornos por atracones
compulsivos.
Manifestar "food craving" es diferente
de estar hambriento. Cuando una persona está
hambrienta, cualquier alimento le puede satisfacer
el apetito. Sin embargo, cuando se manifiesta
"craving", sólo un alimento específico
puede satisfacer el deseo de comer y este deseo
es compulsivo.
Esta sensación es extraordinariamente
frecuente entre la población en general.
Son numerosos los estudios internacionales que
demuestran la existencia de episodios de "food
craving" entre adolescentes. También
es frecuente que durante el periodo premenstrual,
muchas mujeres experimenten "food craving",
normalmente hacia los dulces y particularmente
hacia el chocolate.
Weingarten y Elstón en 1991 encuentran
episodios de "food craving" en un
97% de las chicas y un 69% de los chicos en
una población de adolescentes canadienses.
Un 32% de las mujeres relacionan estos episodios
con su ciclo menstrual.
En
ese y otros estudios, se observa que las mujeres
manifiestan más episodios de "food
craving" que los hombres. Un gran porcentaje
de mujeres sienten un deseo irresistible por
alimentos azucarados y grasos como pasteles,
galletas, chocolate y helados; mientras que
los hombres manifiestan deseos de comer alimentos
ricos en proteínas y/o grasas como pizza,
nueces, hamburguesas y patatas fritas.
Mientras que hay personas que sienten este impulso
constantemente, (por ejemplo, siempre les apetece
comer helados) otra gente puede manifestar ganas
de comer ciertos alimentos cada semana: frutos
secos una semana, queso la próxima, chocolate
la siguiente semana….
Hay
tres hipótesis para explicar estos episodios:
- Una teoría afirma que los episodios
de 'food craving' están causados por
una restricción o limitación
de alimentos en la dieta. Numerosos estudios
han mostrado que la restricción de
alimentos puede ocasionar sobreingesta. La
sobreingesta se acompaña de sentimientos
de culpa y viceversa: se trata de un círculo
vicioso. A veces, consumir una porción
razonable de un alimento "prohibido" puede
ayudar a romper el círculo vicioso
y prevenir estos episodios.
- Bajos niveles de serotonina pueden desencadenar
depresión, irritabilidad y episodios
de "food craving" hacia alimentos
ricos en hidratos de carbono (chocolate, pasteles
o dulces). Después de ingerir hidratos
de carbono, los niveles de serotonina aumentan,
lo que provoca relajación y sensación
de calma.
- La tercera teoría se basa en la hipótesis
de que el organismo consume mayor cantidad
de alimentos o comidas ricas en hidratos de
carbono para obtener energía rápida,
como lucha contra el nivel de stress. Es significativo
que en inglés "stressed"
(estresado) sea "desserts" (dulce)
deletreado al revés.
Ante estas situaciones es imprescindible:
- Diferenciar entre hambre y apetito.
- Dividir la alimentación en varias
tomas de pequeña cantidad, e incluir
alimentos nutritivos cada día.
- Limitar los alimentos ricos en calorías
vacías que pueden producir un aumento
y un descenso rápido de los niveles
de azúcar (glucosa), relacionado
con estados de irritabilidad y cansancio.
- Elegir los productos bajos en calorías.
- Limitar la ingesta de cafeína,
y tomar cantidad suficiente de líquidos.
- Intentar superar ese momento de descontrol.
El deseo desmedido suele desaparecer en
tan sólo 15 minutos.
- Practicar técnicas de relajación
para reducir el stress.
- Hacer ejercicio cada día para aumentar
los niveles de endorfinas.
¿No recuerdas el levantarte a media noche para
saquear la nevera? ¿El no poder ver una película
sin continuos viajes a la cocina? Hay que tener
un poco de fuerza de voluntad, no sólo
la belleza y la figura están en juego,
sino la salud por encima de todo.
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