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Febrero suele ser para los estudiantes un punto negro en el horizonte del calendario.
Es sinónimo de prisas, agobios, comer deprisa y mal, dormir poco…y mucho
estrés.
Para colmo, ¿quién aguanta ocho o diez horas diarias sentado en la biblioteca
sin que te duela la espalda y el cuello? No hay más que coger el autobús
cada mañana para poder distinguir a un estudiante universitario, su mala
cara le delatará tanto en febrero como en junio.
Todo
el mundo sabe que es muy importante ir bien preparado a un examen, pero lo que
muchos ignoran es que es tan importante el estudiar mucho como el haber dormido
y descansado bien la víspera. El cerebro, para rendir como es debido, tiene
que descansar, y precisa de ocho horas al menos de sueño reparador. Aquellos
que no lleven bien los exámenes y pasen la noche en vela repasando, notarán
los efectos devastadores de la falta de sueño, como por ejemplo la imposibilidad
de concentrarse.
Otro efecto adverso del estrés en esta fecha es la imposibilidad de
dormir aunque se quiera, el insomnio. Los nervios no dejan dormir a muchos estudiantes,
los nervios y el miedo a quedarse dormido y no llegar al examen. Muchos recurren
a la tila, una infusión que se usa de toda la vida para relajar y que ayuda
a dormir, o incluso a pastillas, pero para hacer bien un examen importante, es
fundamental el estar relajado pero no dormido.
Una alternativa a esto es un buen masaje y la hidroterapia. Por mucha tensión
que se tenga, por mucho estrés, un masaje acaba con todo sumiéndonos
en el relax más absoluto y placentero. Si el día anterior a un examen
te dedicas un poco de tiempo y recibes un masaje o una sesión de hidroterapia,
dormirás como un bebé, y a la mañana siguiente habrás
descansado, estarás de buen humor incluso y podrás concentrarte
con toda tranquilidad. Relajado pero despejado, ese es el secreto.
El masaje alivia las molestias musculares producidas por largas horas de malas
posturas. De hecho, la mayoría de usuarios que acuden a un balneario lo
hacen por dolores musculares y contracturas, que se podrían evitar muchas
veces con una buena postura y algo de ejercicio. Los masajes en estos casos no
suelen durar más de media hora, y los Spas no están lejos de casa,
¿no puedes reservarte una hora el día antes de tu examen? Los beneficios
que se obtienen son tales, que bien merece la pena.
Si
se opta por la hidroterapia, el agua templada será en parte la responsable
de relajar cuerpo y mente, alivia la tensión en la musculatura y nos infunde
un plácido sopor que hace olvidar cualquier motivo de estrés. Las
burbujas y los chorros a presión actúan como un millar de manos
llevando a cabo un suave masaje, que llega a lo más profundo del ser.
Además activan la circulación, reemplazando un poco la falta
de ejercicio, ya que son muchas las horas de estudio y el sedentarismo resultante.
Activan la circulación y fortalecen los músculos sin sudar y sin
cansarse, acabando así con los molestos dolores de cuello, cabeza y espalda.
En resumen la hidroterapia y el masaje:
- Acaban con los dolores producidos por largas horas sentado.
- Ayudan
a dormir mejor, y así, a rendir más al día siguiente.
- Alivian
el dolor de cabeza, en parte producido por el estrés y el esfuerzo.
- Fomentan
la concentración.
- Relajan y despejan.
Para
muchos estudiantes, este mes es un verdadero suplicio, somatizando el estrés
en forma de dolores de cabeza, musculares, de estómago, mal humor e incluso
llegan a desesperarse y a deprimirse. Todo esto se puede evitar, primero porque
es una situación que lo hace pasar muy mal a mucha gente, y segundo, porque
así se aprobará más fácilmente. Este malestar se extiende
también a las familias, que tienen que aguantar el mal humor y la cara
de cansancio de sus hijos, y esperan con el corazón en un puño que
aprueben y que todo les salga bien.
Una dura prueba, pero en este caso, es mejor el remedio que la enfermedad.
A todos nos encantaría recibir un masaje de manos expertas, o sumergirnos
en una cálida piscina de burbujas, pero si además lo necesitamos
porque estamos de exámenes y los beneficios son tantos… ¡con mucho gusto
aceptamos este remedio!
Ante todo, tranquilidad. Tranquilidad todos los meses del año y febrero
sobre todo. ¡Mucha suerte en los exámenes a todos!
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