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Al parecer, este emperador romano pensaba que los soldados casados no eran
tan eficaces como los solteros. Mientras estaba en la cárcel su carcelero
le presentó a su hija Julia, ciega de nacimiento, para que Valentín,
siendo hombre de letras, le diera clases, él le enseño historia,
aritmética y le transmitió su fe en Dios. Durante el tiempo que
permaneció encarcelado, se produjo un milagro, y ella recuperó la
vista. Valentín, antes de ser decapitado, le envió una nota de despedida
que firmó de este modo: "de tu Valentín." Con el paso del tiempo
y a través de los siglos se han creado infinidad de leyendas y tradiciones.
En la actualidad el día de San Valentín es una fecha dedicada a
demostrar afecto a nuestra pareja; una fecha en que la que se intercambian mensajes
y regalos.
Pero,
más allá de lo puramente anecdótico, febrero es un mes duro
para muchos; para los estudiantes que
se enfrentan a largas jornadas de estudio; para los profesores que corrigen los
exámenes y los días, a veces, les parecen interminables; para las
madres y los padres que a su propio estrés tienen que sumar, ahora, el
de sus hijos, pero sin que se les note y sin dejar de animarles, por supuesto.
¡Y para los fumadores! Hemos leído que, según una encuesta realizada
por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC),
durante el mes de enero más de 300.000 españoles pidieron ayuda
para dejar de fumar. Dicen los médicos que "no hay ningún tratamiento
mágico", sólo, la firme intención de dejarlo y soportar
el síndrome de abstinencia con técnicas de relajación, haciendo
más ejercicio y pequeños trucos que, si quieres, podemos enseñarte.
Aunque "Febrerillo el loco", también, tiene cosas buenas,
florecen los almendros, es un mes como otro cualquiera para empezar lo que tenías
planeado o para dejar de hacer lo que, sabes, te perjudica. ¿Cómo? Con
tu fuerza de voluntad. ¿Qué no la tienes? ¡Pues pide ayuda!... una amiga,
un compañero, alguien cercano, seguro que hay alguien cerca de ti dispuesto
a compartir contigo, eso que, al final, nunca terminas haciendo, moverte, cuidarte,
mimarte, pensar un poquito más en ti ¡vamos!
Si
lo consigues, por ti mismo/a o con un poco de ayuda, no olvides que estaremos
aquí esperándote, para aconsejarte, a ti y a los que más
quieres, porque siempre hay algo adecuado para cada uno o porque, simplemente,
mientras cuidamos de ti, tus hijos, si los tienes, pueden beneficiarse de un momento
agradable, divertido y saludable.
¡Ah! Y si todavía no sabes qué regalar "el día de
los enamorados", una sugerencia: ¿Por qué no regalas salud?
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