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La
espalda es una estructura fuerte y robusta, formada por unos huesos muy resistentes
y una musculatura bastante potente. El dolor de espalda más frecuente se
debe a determinados factores de riesgo y a un mal funcionamiento de la musculatura.
Pero lograr acabar con este molesto dolor de espalda es fácil. La mejor
forma de evitar y tratar el dolor de espalda es hacer ejercicio y mantenerse físicamente
activo, cumplir unas correctas normas posturales, evitar el reposo en cama y tener
una actitud positiva.
Dependiendo de la persona y de su situación de riesgo, las causas del
dolor de espalda varían pero el tratamiento preventivo es prácticamente
el mismo. Son personas más propensas a sufrir dolores de espalda escolares
y adolescentes, debido a sus pesadas mochilas y a sus malas posturas, embarazadas,
personas de edad avanzada, sedentarios, personas con sobrepeso, deportistas, personas
con estrés, trabajadores, aquellos que pasan largas horas sentados frente
al ordenador o la televisión, enfermos…
Si los músculos de nuestra espalda son fuertes y ágiles nos podemos
librar de esta molestia. Si nos cuidamos un poco, y si educamos nuestras posturas
no tendremos dolores que impidan llevar una vida sana, plena y llena de paz y
bienestar. Ya lo sabemos, prevenir es mejor (y más fácil) que curar.
Hoy en día son obvios los inmensos beneficios de la hidroterapia para
prevenir y curar este tipo de dolencias, ya que se unen la temperatura del agua
para relajar los músculos y disminuir la inflamación calmando el
dolor, con la suave acción del agua, que no fuerza nuestro cuerpo y masajea
firmemente sin dañar.
Otros tratamientos más agresivos son los basados en fármacos,
manipulaciones, acupuntura, fisioterapia, o ejercicio… todos ellos deberán
ser prescritos por un especialista, ya que a veces es peor el remedio que la enfermedad.
Es muy importante un buen conocimiento del problema y un buen diagnóstico
para saber actuar de la manera más correcta. Algunos tratamientos están
encaminados a tratar los episodios dolorosos, y otros a disminuir el riesgo de
padecerlos o acelerar la recuperación de la movilidad normal.
En la mayoría de los casos el dolor se debe a contracturas o sobrecargas
musculares y su tratamiento es fácil, según los expertos un porcentaje
altísimo de usuarios de spas y balnearios acuden para tratar este tipo
de problemas.
Los
expertos pueden ofrecernos consejo acerca de cómo llevar a cabo las actividades
diarias como dormir, inclinarse, cargar pesos, levantarse, estar de pie, sentarse…
del modo menos perjudicial para la espalda y de la manera más correcta.
También pueden informarnos de cuales son los principales riesgos para la
espalda de cada deporte, siendo más peligrosos los que someten el cuerpo
a vibraciones, torsiones, flexiones continuas… aunque será precisamente
el ejercicio (aunque moderado, controlado y compensado en todo el cuerpo) el que
logre prevenir y paliar estas dolencias.
La espalda es una parte fundamental de nuestro cuerpo, ya que básicamente
sirve para:
- Sostener el peso
- Permitir el movimiento
- Mantener el centro
de gravedad en reposo y en movimiento
- Proteger la médula espinal.
Recapitulando: ella nos sostiene y nos protege. Ahora es el momento de cuidar
de ella.
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