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Los
beneficios del vapor del agua y el calor para la salud son bien sabidos desde
la Antigüedad, se han encontrado proverbios vikingos y citas de Hipócrates
que atestiguan este interés hacia sus virtudes.
El sudor no es un mero regulador de la temperatura corporal, sino que a través
de él se eliminan toxinas e impurezas del cuerpo, y en la sauna, éste
se triplica con lo que se consigue limpiar nuestro organismo y acabar con las
grasas. Es el mejor método para desintoxicarnos, de manera natural el calor
abre los poros y a través de ellos eliminaremos hasta un 30% de las toxinas
acumuladas día a día.
Las sesiones de sauna ayudan a quemar calorías de una forma similar
a realizar algún ejercicio físico, aunque no se deben sustituir
uno por otro claro está, se deberían aunar los dos para lograr el
mejor estado tanto de salud como de estética.
En general, la mayoría de las sesiones de sauna se toman en cuartos
de madera, que contienen una estufa (hoy día eléctrica), que calienta
piedras, a las que se arroja agua para producir el vapor y aumentar la temperatura.
Las
primeras reacciones de nuestro cuerpo al entrar en la sauna serán la transpiración
y la hidroforesis (apertura de los poros), con lo que la piel se limpia profundamente.
Después, nuestro cuerpo reaccionará estimulando el riego sanguíneo
y se dilatan los vasos capilares; para adaptarse al calor, el corazón bombea
más fuerte, y se activa la circulación.
Los músculos se relajan, la respiración se hace más pausada
y más profunda, como cuando soñamos…y el estrés se va alejando
más y más hasta desaparecer.
Beneficios
- Mejora la respiración
- Alivia el dolor
- Elimina
toxinas
- Activa la circulación
- Quita el estrés
- Aumenta
las defensas
- Reduce la celulitis
- Contribuye a aliviar neuralgias
- Mejora
la artritis
- Combate el insomnio
Es necesario tomar una serie de precauciones, debido a que la sauna,
a pesar de sus innumerables virtudes, no es beneficiosa para todos. Puede ser
peligrosa para quienes padezcan enfermedades cardiacas, hipertensos, embarazadas
(un excesivo calentamiento del útero es perjudicial al bebé), o
para mujeres con la menstruación (debido a que se podrían originar
hemorragias más fuertes).
Es muy recomendable antes de tomar una sauna, no hacerlo con el estómago
vacío, o justo después de comer. Tampoco se han de ingerir líquidos
durante la sesión ya que no se produciría la desintoxicación
corporal.
Por
higiene, se ha de tomar una ducha antes de la sauna, y además otra después
para eliminar el sudor de la piel, así se evitarán las irritaciones.
Debemos mantenernos tumbados en el banco, ya que de esta manera todo nuestro
cuerpo se mantendrá a la misma temperatura.
Otra recomendación importante es que no debemos realizar sesiones de
más de quince minutos, y no más de tres a la semana.
Ahora que ya lo sabes todo, adelante, la sauna purifica y alivia el estrés,
ahora más que nunca lo necesitamos con la temida vuelta a la rutina del
trabajo.
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